UN REVOLVER DE SEIS LATIDOS

Un revólver de seis latidos es, como los títulos de sus poemas indican, una obra de jazz. Un género para verdaderos virtuosos del ritmo, del sonido, del fraseo, un medio para reflejar la verdadera personalidad de un poeta sin descanso, que encuentra en el verso un arpegio con el que ir narrando una historia propia de la novela negra ambientada en los años 50. Alone Together, Round Midnight o at Old Feeling serán la munición con la que cada poema nos atrapará. 

El bourbon, el tocadiscos, un revólver y una relación que se sabe condenada se darán la mano con Miles Davis, Duke Ellington, Ella Fitzgerald o Chet Baker entre otros, un contrapunto perfecto a la prosa poética de Javier Muñiz.

Escritor
Colección
Coolbooks
Materia
Poesía
Idioma
  • Castellano
Editorial
Platero Ediciones
EAN
9788412437720
ISBN
978-84-124377-2-0
Páginas
58
Ancho
13 cm
Alto
20 cm
Edición
1
Fecha publicación
01-10-2021
Edición en papel
11,40 €
Descuento 5%12,00 €

Reseñas

  • Latidos, un revolver y la poesía latiendo a ritmo de jazz: RESEÑA DE UN «REVOLVER CON SEIS LATIDOS»- Javier Muñiz.

    «Música, jazz, poesía, latidos de la noche, una copa de Bourbon. Soledad….La vida puede ser muy cruel, una putada; te desvirga y todo a la luz de los bajos fondos, el sonido de los perros…. el sonido de la calle… Hay ocasiones que un revolver, una copa y un cigarro hace más llevadero las madrugadas.

    A veces se une un gemido de mujer, cabalgando a deshoras en las caderas de un amante. Y pienso que hay un paraíso mucho más cercano y menos ambiguo, que ese Dios que hemos inventado.

    Tal vez el sonido del saxo, invite a salir de este encierro pandémico que nos toca vivir. Porque afuera, en las calles existe una guerra mucho más cruel que hace 50 años.

    Tal vez haya que hacer poesía para entender los sentimientos que afloran, mientras escucho a Miles Davis, y siento que la vida a veces, merece la pena…»

    Estas pequeñas notas han surgido, al leer el libro de Javier Muñiz “Un Revolver de seis Latidos”, un libro que mezcla las notas más sugerentes del Jazz con una prosa poética fresca, dinámica, descriptiva, analítica; dura, metálica…como si estuvieras leyendo una novela gráfica, una novela negra.

    Un libro que mezcla de forma increíble varios elementos que recuerdan a los principios que se sustenta el Jazz: sensualidad, libertad, elegancia, sobriedad. Espontaneidad.

    Cada poema es un lujo “escucharlo”, porque no solo escuchas el sonido propio del poema si no el sonido de las anotaciones musicales que determinan cada poema.

    Por lo tanto, hablar de jazz en este libro es hablar de un viejo amigo conocido, que se reencuentra en estas páginas para volver a lo grande a ser escuchando: Miles Davis, Duke Ellington o Charlie Parker. El prólogo de Rafa R. Valdés es claro en este aspecto. El jazz se vivía al límite, presentaba ambientes hostiles, desagradables; casi furtivos. El lenguaje del jazz es así y el lenguaje poético que presenta Javier es así. Y todo con un ritmo continuo, melódico y salvaje.

    Este libro es una invitación. No se escucha jazz por el simple hecho de hacerlo. Crea su propio universo, una simbiosis perfecta con el espectador/ lector. Tiene unas connotaciones poéticas subliminales que difícilmente lo presente otro género.

    En palabras del poeta Kepa Murua, el Jazz es una realidad sonora, donde se respira la sensualidad del dolor y el desamor urbano; añadiría más rancio, más bajo y por lo tanto, más placentero. La poesía también puede ser esa realidad sonora.Hay que felicitar al autor por el repertorio de artistas que tiene el libro; además de los ya mencionados encontramos por citar de nuevo:

    Ella Fitzgerald, Chet Baker, Louis Armstrong,…Coleman Hawkins….

    Grandes nombres de este género que ayuda a la lectura: tejer como una tela de araña, el ambiente, las escenas y los personajes. Toda una trama poética con actos, escenas, y un desenlace.

    Cierro los ojos e imagino películas clásicas que difícilmente se volverán a emitir. Como Enemigo Público (1931), Scarface (1932), Cayo Largo (1948), etc. Películas que forman parte del legado cultural y artístico de una época dorada, que ha dejado de existir.

    Para mi volver al cine clásico, al Jazz es volver a la pureza del lenguaje, del arte y de la palabra.

    Darte las gracias de nuevo por tu atrevimiento ( la poesía debe de nuevo ser atrevida, insurgente y libre, como tú lo eres), por tu amor a la poesía, al cine y al arte; nunca muere, si no que se transforma en nuevos códigos para que perdure y sea lo más maravilloso que existe.

    He leído que ser músico de jazz implica que vivas de esta música, que tengas una historia que contar, que tomes tu instrumento y con él le digas a la gente: ésta es mi historia, yo toco lo que siento y lo que vivo. Esta es mi música.

    Con la poesía ocurre lo mismo. Coge un lápiz, convierte la tinta en tu historia: tus emociones, dale vida, sentido, música y dile a los demás esto es lo que soy, lo que trasmito, siento y vivo.

    el revolver apuntando a tu cabeza,

    el gatillo percute, el tambor gira,

    tu vida estalla,

    en calle sigue lloviendo,

    y Miles dejó de tocar…

    No puedes tocar nada en una trompeta que Louis

    no haya tocado.

    Miles Davis

    I. REZMO

    El vaso vacío,

    tu corazón sigue latiendo,

    LITTERA

  • Estupendo libro de Javier Muñiz. Poemas de jazz y serie negra, un placer de lectura estimulante.

    FRANCISCO DÍAZ DE CASTRO

  • Todo lo que quiero como lector de un libro de poesía, que me hagan olvidar que es poesía y me meta en situación, que cuente una historia que avanza, con un cómo y un porqué, añadiendo suspense, acción, y movimiento sin lloriqueos, predicar causas, ni otras posturitas típicas del género. Una puta pena no haber podido publicar éste libro con mi editorial, pero no estaba destinado a ningún sello editorial de Asturias. Da lo mismo, lo disfruto igual. Además sí que he metido la zarpa en éste libro en alguna forma, ahí a la vista está. Obra que te agarra y te lleva de principio a fin, que podría compartir páginas con textos de Hammett en la mítica revista Black Mask. Con valor y enlazando con lo mejor de la novela negra hardboiled y del jazz que le acompañan, sobre el que gira la trama. Sugiero leer escuchando la lista músical propuesta desde el mismo libro, con un buen whisky y un Cohiba.

    Javi Malavirgen

  • Traigo a mi biblioteca a Javier Muñiz, de su primer libro quiero hablar. Lo he leído mientras consumía un buen puro y apuraba un ron. Así, los tragos animaron una segunda lectura con fondo musical de jazz. En “Un revólver de seis latidos” (título que parece anticipar un crudo desenlace), verso a verso, Javier nos transporta en claro homenaje a la novela negra, a un singular universo, cuyos límites son sólo tres calles y el rio Hudson. Transcurre el poema, para mí es uno, bajo una atmósfera decadente, cargada de humo de cigarrillo, droga y alcohol. Allí, una mujer que se antoja hermosa, de voz viva y delicadas manos de pianista, ama, vive y traiciona a quién traicionándose a sí mismo mata. Si el poema ha de decir algo al lector, impresionarlo, éste hace más que eso: en una brillante paradoja, nos traslada al fondo de la vida sórdida de aquellas calles. El libro, es en definitiva, una suerte de poesía urbana en la que el autor, un hábil voyeur, limita la existencia al amor y la muerte. Quizá acertadamente, como acertado cada uno de los títulos que componen el libro, melodías de jazz que convertirán tu rincón de lectura en el mejor chill-out que hayas conocido. Me ha gustado y espero ya, una segunda apuesta de este autor que tiene mucho que decirnos.

    Gonzalo Suárez

  • 6:15 de la mañana, acabo de terminar de leer Un revólver de seis latidos, un auténtico latigazo cerebral. He podido imaginar esas calles vacías, ese humo inundándolo todo. Ese vaso de Bourbon apurado en un trago sediento de dolor. He imaginado esos ojos verdes y esa música de jazz envolviéndoles... envolviéndome. Sí... Una bala llevaba mi nombre y no tenía chaleco.

    Rosi Gómez

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